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miércoles, diciembre 03, 2008

EL IDIOMA DE LAS ONDAS POSITIVA



Su lema de oro: “Hermano, nos vamos al valle a energizarnos”. "Compre este sahumerito", prenda esta vela verde el lunes para lograr paz"...

 


Cada vez son más los que hablan este idioma. Hace unos días visité a una amiga que me mostró un hermoso collar comprado en Brasil, era una linda piedra blanca...  lo veo y junto con ello lo tomo... ¡No lo toques! me dijo, ¿no ves que con eso descargas la energía que tiene?

Seguramente, pensé, guarda toda la energía sólo para ella... en fin. 


Por muchos años viví en el Cajón del Maipo, mucha gente buena buscando sanación en las montañas... el eje magnético que antes estaba en el Tibet, se ha trasladado al Valle del Elqui y al Cajón del Maipo, me decía mi amiga Sonia. Esto hace que muchos suban buscando la energía de la montaña.


Igualmente ocurre en el Valle del Elqui, en Cochiguaz, por ejemplo, está sembrado de pequeñas pirámides en donde se sientan a recoger las energías.


No dudo que la naturaleza tiene un poder sanador ¿cómo no nos va a restaurar el sonido de un arroyo, las olas del mar? ¿Cómo no nos va a animar el correr por la playa o descansar bajo la sombra de un árbol anciano? Por cierto, pero distinto es asegurar que existe un grado de poder per se en la montaña o un objeto de imantarnos con buenas vibraciones.


Es una realidad. Son muchos quienes ponen la confianza en  "energías" de objetos o en “las ondas” de ciertos lugares geográficos para encontrar el equilibrio y desarrollo personal. 


Se confía en algo externo, para posibilitar un cambio interno, se deposita la fe en objetos y en la naturaleza para encontrar la armonía personal.


Este pensamiento nos hace creer que la verdad, el bien, la energía viene de otro lugar, fuera nuestro. Piensan que el cambio se puede producir por un acto externo o por el contacto con objetos, incluso personas energizantes.


Necesitamos de "cosas", de sensaciones, de experiencias esotéricas para obtener el bienestar. Así es como muchos han aprovechado esta necesidad de externalidades y han comprado cadenas de radios, la Colo-colo, por ejemplo, vendiendo un invento que trae riqueza, poder sexual, quita las alergias, sana el reumatismo, hace que los infieles vuelvan al hogar... la Pulsera 11 y 11... la gran estafa para miles de personas humildes y necesitadas de algo donde aferrarse.


¿Qué distinto es la sencillez de la fe? es cierto que tenemos externalidades (iglesias, signos, imágenes...) pero no dependemos de ellas. Si no existieran, nuestra fe no se destruye.


Los valores profundos, las opciones de vida, la sanidad personal no requiere de lo externo, requiere de un silencioso diálogo interno... tan simple, tan obvio, tal olvidado...

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DIVERSIDAD IDIOMATICA: EL PRAGMATISMO.

IDIOMA PRAGMATICO.

Su lema de oro: “Más vale un pájaro en la mano que cien volando”.

 

El pragmático ha dejado de soñar, por la búsqueda de lo inmediato ha llegado a crear relaciones con quienes le rodean utilitaristas.

Se mueve en el mundo de los contactos, de las acciones que se hacen pensando en los beneficios prácticos que nos podrá reportar. se actúa de acuerdo a la utilidad que nos puede entregar este acto.

 

En la historia de las finanzas mundiales quedarán grabados tres nombres que no se olvidaran fácilmente:


Un Chileno: Juan Pablo Dávila, Un Japonés: Jasuo Hamanaka y un Inglés: Leeson. Este trío tiene muchos elementos en común:


- Son jóvenes ejecutivos (entre 28 años años que tiene Leeson y 40 Hamanaka).

 

- Recibieron la confianza de sus empresas para gestionar macro negocios.

- La dinámica de sus trabajos los abrieron a negocios mundiales, donde un centavo ganado o perdido los transformaba en héroes o villanos (El caso de Dávila que transaba cobre, en donde la diferencia de UN centavo de dólar de menos significaba perder 60 millones de dolares como promedio anual).

- Fueron promovidos como súper ejecutivos, hombres caza-fortunas para las empresas que les contratan.

- No resistieron la tentación de cazar alguna fortunita para ellos mismos

 

- Pero el mayor elemento en común es que son los causantes de pérdidas por 3.000 millones de dólares.

- Una vez que cayeron en la seducción del éxito rápido y fácil, realizando las mayores estafas financieras del mundo, fueron llevados al estrado mundial de los acusados y se les acribilló con acusaciones: ladrones profesionales, rapaces financieros, agresivos, guerreros computacionales...

Y se podría haber repetido la escena de la samaritana y Jesús ¡El que esté libre de culpa que lance la primera piedra! ¿Acaso que no los preparamos para esto?...

Dávila, Hamanaka y Leeson tienen el perfil del pragmático del fin de siglo que vivimos, a ellos nuestra sociedad les dijo en la formación que se les grabó a fuego:

“Ustedes serán hombres de éxito, serán los señores del mundo de los negocios, amos del universo económico, serán los mejores en el club de los mejores. Nadie les sobrepasará en astucia, deben ser personas con ambiciones sin límites, creadores de los negocios que nadie ha descubierto aún, contra todo y contra todos serán los ganadores.

Ustedes serán bautizados en la mesa de negocios en la que se sientan quienes compiten sólo para triunfar, serán agresivos, pues sin ello no podrán ver como caen sus rivales.


El éxito está en tI, y sólo en ti. No necesitan de nadie para llegar a la meta. Las cumbres mayores se gozan más cuando no hay más sombra que la tuya proyectada en el valle, tu equipo eres tú mismo, por tanto no confíes en otros que pueden luego darte la espalda y correr tras tu tropiezo para llegar antes que ti.

Tu mayor esfuerzo debe estar en la producción, no llegaste a la empresa para hacer amigos, tu misión es producir mucho y rápidamente. Serás aceptado y premiado por los gramos de oro que cada día logras sacar y no por las manos que te saluden y te acojan.

La mayor lealtad que debe cultivar es contigo mismo y con el desarrollo de tus metas, la honestidad te debe acompañar hasta que no incomode tu ascensión a la meta...

La agresividad hijo debe ser tu compañera, ella es la fuerza que imanta tus pasos hacia caminos insospechados, el éxito requiere de una dosis de lucha y agresividad...”

 

Estas y otras ideas son las que han guiado los pasos de personas pragmáticas y productivas...

 

Así nos encontraremos con personajes como el inglés Leeson que con sus 28 años efectuó acciones que terminaron con la quiebra del Banco Barings, que con sus 233 años de historia es uno de los más antiguos de Londres. Bastó que la soberbia, la carrera por el éxito y la búsqueda del triunfo solitario de UN HOMBRE hiciera caer a un imperio económico del cual dependían miles de empleados y empresas.

 

El idioma del pragmatismo nos hace crear relaciones basadas en el estatus, en las relaciones de poder, en el juego del tener… tanto tienes, tanto vales…

¿En qué medida en mi ambiente de trabajo está presente este idioma?

¿Qué hago por transformarlo, humanizarlo?


El idioma del pragmatismo nos hace crear relaciones basadas en el estatus, en las relaciones de poder, en el juego del tener… tanto tienes, tanto vales…

¿En qué medida en mi ambiente de trabajo está presente este idioma?

¿Qué hago por transformarlo, humanizarlo?


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viernes, noviembre 28, 2008

LA COEXISTENCIA DE DIVERSOS IDIOMAS. EL NOHISMO.



 

¿Qué idiomas podemos distinguir en nuestra sociedad?

 

Desde hace unos años que Chile ha sufrido una fuerte metamorfosis. De ser “el pueblito” de “Si vas para Chile” que está junto a los cerros y el cielo, “enclavada” en la cordillera,  con campesinos y gentes del pueblo que saldrán al encuentro del viajero y verás como quieren en Chile al amigo cuando es forastero.

La cultura del “Si vas para Chile” es la cultura del idioma de la acogida, de la apertura a las relaciones nuevas, de la mesa que acoge, de los pasos que se detienen para esperar a quien se quedó rezagado.

Hoy el “Si vas para Chile” corre no para cualquier forastero, sino para aquellos con los cuales podemos transar algo. Bienvenidos amigos industriales, importadores, comerciantes, turistas, inversionistas, bienvenidas con ustedes las dulces divisas que esperamos. ¡Esos forasteros nos interesan! ¡Esas relaciones internacionales las cuidamos! ¿Pero un forastero paseante, lo dejaremos pasar, casi ignorándolo... nada podemos obtener de él más que palabras de buena voluntad.

 

Algunos Idiomas que hoy hablamos en mundo en general.

 

IDIOMA  NOHISTA.

 

Su lema de oro:”No te preocupes, no se puede hacer nada”.

¿QUIÉN NO RECONOCE A UN  NOHISTA A LA DISTANCIA?

Claro que los hay de diversos tipos. Los más notorios son los Trassher, aquellos autonombrados como “basura” de la ciudad. Amigos de lo negro, botas negras altas, pantalones negros, poleras negras, casaca de cuero negro, ondas negras, ideas negras.

Les reúne la negrura y sólo la colorean con sus cortes exóticos  y teñidos fosforescentes de cabelleras.  Sus cabezas rapadas, pintadas y cinceladas son el culto a la anarquía. Han logrado vaciar de todo recuerdo de urbanidad a cada pelo que les nace, nada tienen que ver con los rituales de esta ciudad, son señores transeúntes, pasajeros habitantes que no reconocen sus raíces sociales.

No les puede faltar los aros, en algunos casos más de  lo que pareciera puede soportar una oreja. ¿Será que quien aguanta más perforaciones es nombrado jefe del grupo?

Son todos “hermanitos”, pero repudian cualquier paternidad, son hijos y hermanos solitarios, que vomitan la rabia de no tener un espacio digno donde poner sus negras botas. Pueden ser tan hermanables al punto de compartir el último pito de la noche entre el lote de noctámbulos “hermanos”, pero de igual forma pueden vivir la violencia sin marcos ni pausas.

 

Lo anterior se puede expresar en el “Nohismo” (“no estoy ni ahí”) que es el descompromiso con aquellas situaciones que aparentemente nos quieren imponer. Talvez algo cercano a la posición filosófica del “Nihilismo”, palabra que del latín nihil,  significa “nada”, es decir una actitud de negación de toda creencia religiosa o principio político o social que pueda verse como un pensamiento impuesto.

El “Nihilismo” surge principalmente en Rusia como un movimiento intelectual que deseando afirmar los derechos individuales, rechazaba todas las estructuras sociales y religiosas, a las que veían como un signo de opresión y manipulación.

Hoy convive con nosotros el “Nohismo”, esta rebeldía de NO ESTAR en donde debemos estar, esta falta de respuesta a las exigencias de compromiso y de acción positiva en el mundo. QUIEN NO SE COMPROMETE NO PUEDE CAMBIAR LO QUE CRITICA.

Este idioma puede llegar a tener expresiones brutales al punto de no hacer el bien que puede hacerse y sin razón no se hace. Nuestros abuelos nos hablaban de la OMISION, temían que por esta palabra se viesen privados de los jugosos frutos del paraíso celestial. Aún hoy se sigue repitiendo en nuestras iglesias que “Yo confieso ante Dios Todopoderosos y ante vosotros que he pecado mucho de pensamiento, palabra y OMISION”, sin embargo estas faltas tapizan las calles de mi ciudad. Vamos omitiendo el bien, somos tibios para elaborar respuestas nuevas que hagan el bien antes de que sea pedido, somos tímidos en ofrecer la mano, antes de que el agua tape al nadador de las corrientes cotidianas en las oficinas y trabajos diarios.  Simplemente “no estamos ni ahí” con los problemas de los otros, no nos interesan los dolores del vecino, salvo cuando sus gritos interrumpen nuestros sueños.

El “Nohismo” es el término moderno que ha tomado el mal de la “omisión”. Ambos términos expresan el mismo efectos: neutralidad por los acontecimientos y las personas que nos rodean, apatía frente a los proyectos y ceguera para vislumbrar el horizonte más allá de las necesidades inmediatas.

 

El Nohismo de hoy, es la versión actualizada de los antiguos Hippies, antiguos animadores de la revolución de las flores, jóvenes de los años sesenta, hoy señores de los noventa. Ya no llenan los fusiles de los militares con claveles, ni invitan a hacer el amor y no la guerra, hoy se ubican en algunos balnearios costeros, centros de ventas o lugares turísticos. Ya no cargan sus rebeldes vestidos, pero mantienen el estilo liberal en sus colores y diseños. Sus telas son especiales, diseñadas a mano, pintadas una a una. Se ven bien, pero tienen un dejo de nostalgia de tiempos pasados, talvez porque ya no tiene  la fuerza del grito y de la protesta... ¿dónde dejaron muchachos la queja y la denuncia casi profética? , ¿Será que esta sociedad “burguesa” les arrulló y les sedujo?

 

Debemos espantar el “Nohismo” y el “omisionismo” en nuestras relaciones:

- En la familia:

 

- En la vida de los esposos:

       - Ponerse en el lugar de los deseos del otro, responder a su lenguaje sexual, vincularme en una vida sexual de a dos: dos que se conquistan y se seducen, dos que se hacen responsables de las expresiones de un amor que se expresa en un acto sexual gratuito, donativo. No se relacionan los esposos “para tener hijos”, también lo hacen para darse afecto y tiempo, tiempo con participación completa y entregada. ¿Cuántas parejas viven su sexualidad tras un velo de apatía, de cumplimiento? ¿Cuánta falta hace poner en el corazón la fuerza adolescente que les movía por entero y les hacía buscar un rincón oculto donde conversar y enamorarse? Estas mismas parejas, hoy no tienen ni el  ESPACIO tranquilo ni el TIEMPO adecuado para decirse que aún se aman. Al fin llega el día que el su idioma es el del silencio: nada les une, no existen comentarios gratos, no hay muestras de afecto... ¡que hacen juntos un par de caminantes que por costumbre marchan por la misma ruta, sin saber hacia que destino!   Entonces, concluyen los Jueces, este matrimonio es nulo “porque la dirección de uno de los cónyuges no corresponde al domicilio informado en el acta matrimonial” (sic). Y la mentira y el fraude legal terminó de sancionarse, un matrimonio más que ha fracasado.

El divorcio o nulidad, no llegó por los conflictos económicos o sexuales, llegó en el momento en que dejaron de admirarse mutuamente. El divorcio llegó cuando uno o ambos dejaron de preocuparse sobre los intereses del otros, “no estoy ni ahí” fue la frase no dicha que reflejaron los actos cotidianos.

No estoy ni ahí con tus intereses, ni con tus deseos sexuales, dejaron de interesarme tus locuras, sus sueños...  ¡cambio y fuera!

 

 

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La fuerza de la palabra


1.         El valor del lenguaje humano.

 

Cada pueblo y cada nación del mundo ha logrado entenderse por una lengua madre que les une y les permite comunicarse entre sí. 

Es la riqueza del idioma que facilita el entendimiento diario de un  grupo o de una nación.

Esta facultad que naturalmente tienen los pueblos se logra valorar en su verdadera dimensión, cuando uno de ellos se aleja y se encuentra en Japón siendo latinoamericano, ¿cuánto se valora el español en medio de tanto letrero, revistas y diálogos que no se entiende?

Sin un idioma y sin una forma común de traducir los signos, la ideas y las emociones, la convivencia sería un caos, el desorden en las calles sería palpable.

 

2.         Idioma unido a la cultura.

 

Pero el idioma no es solo una forma particular de hablar, es una forma de convivir, de entender la vida, de valorar o de temer a los demás.

En nuestras sociedad coexisten diversos “idiomas”, distintas formas de comunicarse con las personas y de entender el mundo.

 

El idioma siempre está ligado a la cultura que lo ha creado, cuando se aprende un idioma nuevo, necesariamente se está recibiendo la historia de ese pueblo, sus creaciones, sus batallas, sus avances, sus limitaciones, sus barbaries... en síntesis, su historia como grupo humano.


3.         Idioma y concepción de Persona Humana.


Pero algo más gravitante para nuestra vida se trasunta en el idioma, está unido al COMO percibimos o entendemos a la PERSONA humana. ¿Desde cuándo somos vida humana? Desde el nacimiento, dice una cultura; desde la fecundación dice otra… son dos concepciones de personas distintas. Si la vida es humana solamente desde el nacimiento… entonces antes de eso puedo hacer lo que quiera con ese embrión… no es nada, no vale nada…


Si la vida humana entendemos que surge desde la fecundación… entonces el ser humano desde que es una unión de las dos células que le dan vida, entonces será una vida sagrada, aún desde que no alcanza a medir ni un milímetro.


Cada idioma acompaña su cultura… tendremos así el idioma pragmático, utilitarista, comercial… o bien tendremos el idioma de los derechos de la persona y la dignidad humana.


4.         Hablamos, comunicando cultura.


El idioma es CULTURA COMUNICADA, es la vivencia desde una lengua y de una forma de vida.


Quien se aproxima a la lengua mapuche no dejará de impresionarse por su concepción de la naturaleza, por la concepción de la propiedad de tierra... por las motivaciones más profundas que el pueblo mapuche ha reunido a través de su historia.


Quien aprende el idioma japonés no dejará de admirarse por su cultura milenaria, por la paciencia en sus obras, por su filosofía de vida.


El idioma es cultura que se traspasa y la cultura es una red  de relaciones que las personas establecen en cuatro dimensiones: consigo mismos, con los demás, con la naturaleza y con Dios. Del manejo de estas cuatro relaciones surge un conjunto de valores y antivalores que forman el estilo de vida de cada pueblo.


La cultura viene a expresar en obras estas relaciones, en estructuras sociales, patrones familiares, estilos  de convivencia social, visión del trabajo y del capita


Con el idioma recibí la forma de ser de mi pueblo, sus valores, los ideales que nos mueven a existir, los sueños que nos levantan y nos orientan hacia el anhelo de eternidad.


Recibí la palabra enseñada y los valores practicados. Junto con decir “pan” aprendí a conocer el trabajo de quien abraza la harina para transformarla en dulce y caliente masa que convoca la mesa familiar.  Al decir “pan” aprendí que existe un Pan que sacia todo hambre, que calma toda ansiedad, es el Pan de los afectos, del amor compartido y repartido.


Gracias al lenguaje, el P-A-N no es sólo  masa que se come y endurece, es el alimento, el amor, la comunión.

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sábado, noviembre 15, 2008

DIVERSOS DIOMAS.



Su lema de oro: “Vote por mí, para que pueda cumplir mis sueños”

 

La política es un camino privilegiado para servir a la sociedad, es el arte de dirigir la ciudad y los países, bien usada puede ser instrumento de crecimiento para las personas. Sin embargo, también puede ser usada para el provecho personal: aquel diputado chileno que un día dijo en una entrevista en el Diario El Mercurio “me siento mal cuando no salgo una semana en la prensa” (Jorge....) ; aquellos criticados por el Ex Presidente Patricio Aylwin cuando comentó que muchos seguían la ruta de los partidos políticos para acceder a puestos y cargos apetecidos; aquellos que desde su puesto político han visto aumentar sus relaciones sociales y sus posibilidades de trabajo y negociación.

Son los malos políticos que hablan en su propio lenguaje, dificil de entender por el común de la gente.

 

 IDIOMA DEL AVIVADO.

Su lema de oro: “El que pestañea, pierde”.

 

El idioma del avivado habla partiendo de una premisa: se debe actuar rápido, antes que venga otro y te desplace, así las relaciones humanas se convierten en dinámicas competitivas y no cooperativas. Este idioma habla en lenguas de desconfianza y de una actitud “simpáticamente agresiva”, al borde de la violencia, sin serlo.

 

IDIOMA DE LA MODEDA DE ORO.

 

Su lema de oro: “Hay que ingeniarselas para flotar en todas las aguas”.

 

¿A quién le causa molestia una moneda de oro? ¿Quíen la rechazaría si la encuentra por allí tirada? Ciertamente que es un hallazgo o regalo que a nadie incomoda.  En la convivencia con los demás también existen personas que hablan este idioma e intentan caerle bien a TODO el mundo, y se enorgullece comentando que “con nadie tengo un si o un no”. Son personas que hablan en términos de componenda, se las ingenian para navegar en todas las aguas sin hundirse, no se comprometen con una posición ni opinión.

La falacia de las palabras y la falacia en los afectos, es el signo que marca el idioma del “moneda de oro”. La falacia encubierta, la mentira dicha con cara de ingenuidad y de expontaneidad.

 

Este idioma juega a la falacia de las palabras, discurre términos para no llegar a la confrontación:

 

       - Aprendió a preguntar ¿Cómo está “tu pareja”? para no cometer el terrible error de encontrarse que ya la conocida  “esposa” es ahora “la ex-esposa”. Incluso este termino no es excluyente de otros tipos de “aparejamiento”, así incluye también a los del mismo sexo.

       - Aprendió a llamar a “un despido laboral”, como “término de la relación laboral”.

       - Aprendió a decir “pronunciamiento militar” por un golpe de Estado, o  “gobierno militar” por “dictadura militar”.

       - Aprendió a decir que el difunto no está “muerto”, sino que “se nos fue”.

       - Aprendió llamar al “borracho” como “exento de sobriedad”.

       - Aprendió a saludar diciendo “hola linda” y a despedirse “gracias por haber venido” a lo que se debe contestar “rico tu té”.

       - Aprendió a no discutirle a los jefes y a  silenciar a todos sus caprichos... “son técnicas de la sobrevivencia”, “dile que si, pero haz lo que quieras”, se justificaba.

       - Aprendió a silenciar su opinión por temor a ser rechazado, y a sonreir y mover la cabeza a todo hablante del grupo. Parecía tener cabeza cabeza de goma y cerebro de aserrín, pero pasaba como el simpático del grupo.

       - Aprendió a pasar por todos los grupos y por todas las opiniones, en ninguno entró en conflicto, por todos pasó airoso, en todos lados tiene amigos, pero NADIE SABE LO QUE PIENSA ¿él lo sabrá?

       - Aprendió a pasar por todos los cócteles y a sonreír estandarizadamente... esto de no saber que importante es el tipo que tengo al frente, obliga a ser dulce con todos.

       - Aprendió a dar “apoyo moral” privadamente, saludaba a la víctima de los incendiarios sociales y les entregaba el “testimonio” de su afecto, por cierto privadamente. Nunca fue capaz de levantar su voz y expresar el mismo testimonio en público, nunca levantó su voz para detener un comentario de pasillo, un pelambrillo trasnochado, nunca se arriesgo a defender la virtud de los otros, sólo lo hizo “privadamente”.


Es el homenaje a la neutralidad, no del tipo de Suiza, del que no entra en conflictos armados por amor a la paz, sino de la neutralidad vacia de opinión. Se viste con las opiniones catalizadas por las estadísticas, aquellas por donde va la mayoría, aquellas serán las suyas. Pero para ser justo con las minorías, también les encuentra razón (claro que nunca en público o frente al grupo opositor, siempre en la actitud de Nicodemo frente a Jesús, oculto de quien podría criticarle, en reuniones pequeñas).

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IDIOMA DE LA PRODUCTIVIDAD.

IDIOMA DE LA 

PRODUCTIVIDAD.

 

Su lema de oro: “Trabajaremos hasta que reventemos”.

 

En la vida de los adultos este lenguaje “se habla” en una actitud “trabajólica” permanente, en donde  TODO pasa a un segundo plano ya que se previlegia la necesidad de trabajar por sobre otras áreas imprescindibles para la vida humana como lo son la familia, el descanso, la recreación, etc.


En la vida de estudiante esto se expresa en la actitud de querer  obtener las mejores notas, llegar a las mayores marcas del curso, estudiar sin descanso  hasta llegar a anular otros aspectos vitales para la vida de un joven: su relación con otros, su desarrollo afectivo, darse el tiempo necesario para reflexionar por lo hecho y lo por hacer, etc.

 

Está claro que las razones de desarrollar un trabajo embrutecedor están dadas por el deseo de buscar mejores posibilidades de desarrollo para los miembros de nuestras familias. ¡Llego tarde por ti, por ti trabajo los fines de semanas! es la respuesta histérica de los padres a sus hijos, sin embargo ese buen deseo de PROVEER  de cosas y comodidades la vida familiar, termina por DESAPROVISIONAR la casa de cordura, de tranquilidad y lo más importante, de la presencia de los padres.


Una nota de la Agencia de Prensa SEM, de Nueva York, publicada en la prensa , presenta un estudio de la Corporación Carnegie en donde se indica que “actualmente MÁS DE LA MITAD DE LAS MADRES con hijos menores de tres años TRABAJAN FUERA DE LA CASA. Estadísticas recientes demuestran que los padres de familia estadounidense abusan cada vez más de sus hijos o los descuidan. DEn USA, en los últimos años, el número de niños adoptados aumentó en un 50%. Los menores de un año son los que más se dan en adopción.

Según datos de Unicef, las denuncias de malos tratos contra niños y niñas también se han triplicado, unos tres niños mueren diariamente en los estados Unidos víctimas de malos tratos.

La crisis afecta más severamente a los niños menores de tres años, afirma el informe. Sin embargo, es este período el que marca el futuro del niño pues el cerebro se encuentra en su máximo  desarrollo. La salud y el estímulo que el niño experimenta en estos años literalmente determina si adquirirá las herramientas necesarias para sobrevivir en la sociedad moderna.

El problema es que cada vez menos empresas ofrecen el servicio de guardería y los padres se ven en la obligación de dejar a sus hijos al cuidado de otras personas. La mayoría e esos servicios son de muy baja calidad, ya sean guarderías, hogares comunitarios o familiares, concluye el informe”.

Podemos consultar respetuosamente ¿acaso el problema está en la mala calidad de los centros de guarderías y no en la realidad brutal que le exige a la familia VIVIR PARA EL TRABAJO? ¿Se soluciona la ausencia de los padres en sus casas, con guarderías de excelencia? ¿No le parece que el problema está en otra parte?

 

 

¿QUIENES SON LOS MAS TRABAJOLICOS DEL MUNDO?

 

En el mundo existen pueblos trabajólicos, amantes de la picota y el bisturí, servidores de los computadores y las soldadoras, amigos de escritorios y camillas; adoradores del dios reloj-control y la diosa productividad; pero  un artícluo de Nelson Soza M. publicado en el Mercurio del 20 de Enero de 1996, quienes  se pasan en sus expresiones amorosas hacia el mundo del trabajo son principalmente tres: JAPON con 2.159 hrs. anuales, FRANCIA con 1646 hrs. anuales y ALEMANIA con 1.638 hrs. anuales.

En algunos países como Alemania existen esfuerzos por bajar la carga de horas laborales, es así como la Volkswagen decidió acortar en un día su jornada laboral, claro que está decisión también respondió a situaciones de recesiones de tipo económicos... pero pese a ello la idea no deja de ser interesante.

El gobierno de Japón llamó a reducir la loca carrera de horas laborales a efecto de llegar a un total de 1.800 hrs anuales. algunas empresas respondieron. La Matsushita Electric, propietaria de Panasonic respondieron al llamado y se produjo en sus industrias una reducción de 236 horas anuales, transformado su jornada de 2.159 a 1.923 horas anuales de actividad laboral... nada menos que mas de un mes de trabajo (considerando una jornada de 8 horas diarias).

 

¿Y EN CHILE COMO LO HACEMOS?

 

No lo hacemos tan mal, por algo nos llaman los jaguares de los éxitos económicos. Nos acercamos al trabajólico oriental.

Si en el año laboral calculamos 3 “semanitas” de vacaciones,1 por el dieciocho nos quedan 49 “semanotas” anuales de trabajo, lo que multiplicadas por 48 horas semanales arrojan la no despreciable cifra de 2.352  horas de trabajo al año... ¡mucho más que los Japoneses! ¿Y entonces por qué no aparecimos en ese estudio que el gobierno nipón realizó el año 1992?

 

Pero no todo está perdido ciudadanos, son muchos quienes se están dando  cuenta, tal vez gracias a incidentes particulares (separación familiar, stress, paros cardiacos o los populares “cables pelados” que no existe oficina de calidad sin algún representante de esta afamada “enfermedad del trabajo”) han  caído en la proverbial conclusión que es mejor hacer transpirar a las máquinas en reemplazo del sudor humano, han descubierto que el hombre no nació para el trabajo y que éste es sólo un medio para su subsistencia y su desarrollo, pero que JAMAS debió haber alcanzado el nivel de eje vital que hoy  tiene en las existencias de los pueblos y personas.

Debemos matar el sentido del trabajo aniquilador del hombre, el sentido de satisfactor de todas las necesidades.

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¿IDIOMA O DOMINIO?


 


A  algunos  se les enredan y confunden las palabras IDIOMA con DOMINIO.

El idioma puede ser usado como medio para avasallar a otras culturas, con el idioma entran formas de vida, culturas de otros grupos humanos que pueden desear la entronización de una forma  de entender y vivir la vida.

 

Cuando llegaron los españoles conquistando América, lo hicieron atrayendo a  los indígenas por medio de objetos materiales: el sonido armonioso de una flauta, los colores múltiples que rebotaban en un trozo de vidrio, las formas de sus ropajes, el bramido de sus pistolas y rifles.

 

Hoy nos siguen conquistando con objetos, por cierto algo más sofisticados, pero guardando similar dinámica: la goma de mascar nos cambió la cara, pasamos a imitar la musculosas mejillas de los norteamericanos que todo el día cargan su estómago de litros de ácido producto de esta constante rumiación.

 

Nos sedujeron sus blue jeans, la dureza de sus telas nos uniformó a todos y para todos, hoy nadie se admira de que para bajo se use pantalón de esta liberal tela y para arriba se combine con una tradicional corbata de seda.

 

En síntesis nos sedujeron costumbres extranjeras:

 

       - ¿Ha visto cosa más rara que nuestros hijos vestidos para Halloween? ¿Qué tiene que ver esta tradición extranjera con nuestras raíces  culturales? ¿No es contradictorio ver las inmensas producciones de discotecas invitando a jugar en esta noche de brujas?

-       ¿Y qué pensar de la comida rápida, aquella que hasta se puede comer al paso, no requiere de sillas, sólo un Hot-dog, una hamburguesa o un sándwich de pollo-mayo?

-       Qué pasó con nuestras antiguas cazuelas patriotas, aquellas que requieren de TIEMPO para ser paladeadas y zambullirse en un mar de sorpresa culinarias, lleno de choclo (en su coronta, no del pre elaborado y en bolsa), zapallo, carne, chuchoca y otras yerbas?

-       Unido al tema de los alimentos está la “comida basura o chatarra”, aquella hecha a partir de mezclas químicas, llenas de saborizantes, edulcorantes, preservantes, colorantes (annatto, pigment white 6, food yellow 6,4,8, C.I.14.720, 19.140, 73.015), antioxidantes(BHA. BHT, TBHQ), emulsionantes, goma xántica, acentuantes del sabor (glutamato monosódico, inosinato y guanilato de sodio), antiglomerante (dióxido de  silicio)... ¿Al fin, que comemos?

-       Jugos que parecen de frutas, fideos que imitan rellenos de carne, frituras que parecen de papa, leches que imitan la blancura y sabor del esfuerzo de la vaca ¡pero que NO lo son! 

 

Y después nos preocupamos porque nuestras hijas de 7 años están desarrollando mamas desproporcionadas para su edad... es que el productor de pollos agregó algunas hormonitas para ayudar al crecimiento de esos pobres pollos huérfanos de madre y padre, que no tenían donde comer maíz para su sano y normal crecimiento.

 

Nuestros hijos ya no llevan en la colación del colegio lo que nuestras madres nos preparaban, un pan de leche, una manzana roja y jugosa, un trozo de un dorado queque, un pancito con pollo o con la antigua torreja de chancho. No, ahora se les entrega unas monedas para que se compren comida basura en el kiosco del colegio, aquellas bolsitas de color con rodelitas con rostros de los dibujos animados que más quieren...¿es posible la elección? ninguna, se gatilló la máquina comercial que usufructa de las motivaciones de niños, solitarios de acompañamientos de sus padres. Y se concluye así la historia en donde el niño decide aquellas acciones que CREAN HABITOS, en ausencia de sus principales formadores.

       - ¿Y la introducción de las creativas lavavajillas, no han transformado la antigua repartición de responsabilidades entre los hijos del lavado común, de aquellos que en común ensuciamos?

       - ¿Quién puede tirar la primera piedra contra la dulce condena que nos autoimponemos frente a las tarjetas de crédito? Dinero de papel que se quema rápidamente y fulmina toda nuestra capacidad para pre -decir nuestros gastos, estamos condenados a gastar y luego ver como pagamos, no podremos revertir el círculo de la compra violenta y compulsiva. La idea antigua era tan simple: ¿qué desea comprar?, primero defina el objeto de su compra, luego abone mensualmente o ahorre y LUEGO compre... millones de millones ahorrados en los intereses, pero claro es otra cultura, es la cultura de la espera, de la paciencia. Hoy vivimos la cultura de lo inmediato.

 

-       La brutal manía por lo instantáneo empezó por el café, hoy tenemos todo instantáneo: el té, el puré, las sopas, los queques y hasta las tortas. ¡Todo instantáneo, todo apresurado.  Hemos interrumpido el viejo proceso de la búsqueda de lo querido, no necesitamos esperar.

-       La búsqueda significa ESPERAR lo deseado, prepararnos para su llegada, desear su llegada... no importa lo que se esperaba, podría ser desde un simple pan amasado hasta algo de mayor importancia como es el amor de la vida. Cambiamos la espera por el encuentro instantáneo, la búsqueda por la satisfacción a toda prueba.

-       El insomnio deseo de ASEGURARLO  todo, no dar un paso sin saber si estamos “cubiertos” por la póliza respectiva. Nos trajeron así los “seguros de satisfacción”, si no le agradó el producto ¡lo devuelve al remitente!, sin comentarios ni explicaciones, no necesita inventar una excusa para rechazar lo comprado, simplemente lo devuelve, luego recibirá su dinero íntegramente.

-       Y este sentido liviano de la vida? ¿De dónde nos viene esta actitud de pasar por las cosas, de consumir y desechar, de tomar el envase y tirarla  sueltamente? ¿De dónde nos viene esta lata profunda, este arrastrar los pies sin saber levantarlos e imprimirles mayor energía? ¿De dónde esta ausencia de sueños y esperanzas?



-        

En todos los idiomas surgen variados mensajes y por diversos medios… y somos simplemente nosotros en medio de una torre de babel…

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SPANGLISH: IDIOMA MESTIZO, CULTURA MESTIZA.

SPANGLISH: IDIOMA MESTIZO, CULTURA MESTIZA.

 

Una forma de definir al habitante de Miami, es relacionándolo con un “gringo” con problemas de modulación. La mezcla que allí se ha logrado en de un mestizaje total: idioma, costumbres, visiones de mundo, expectativas. El habitante de Miami no sólo es bilingue, sino ha pasado a ser trilingue, gracias al tremendo desarrollo de esta nueva lengua: el Spanglish, mezcla de Spanish y de English.

 

Esta realidad de la integración idiomática y cultural también se expresa en nuestro país.  Algunas frases que podemos escuchar a diario (y no precisamente en Miami):

 

Ofrecemos Bebidas “light”, detergente “soft”, yogurt “plain”.

Te pido un “chance”, no te defraudaré ¿Okay?

Hagamos un “Break” para un cafecito.

Nos vamos de “week-end”.

Les solicito atención “please”.

Por pago “cash” tiene un 10% de descuento.

Avísame cuando estés “ready”.

“Sorry”  por esta vez no podré.

“Wait a minute”, voy a la esquina.

No te olvides de darme un “phonazo” el sábado.

Esta casa tiene un hermoso “Box Windows”

¡Oh my God! Dejé mi agenda en mi casa.

Y poco a poco, todos nos fuimos “spanglisheando



¿CUAL ES EL TEMA DE FONDO?

Sus conversaciones son mixtas, traducen, incorporan, se identifican con términos de ambos idiomas.

Ya no sólo es un juego de palabras que cuesta entender. 

La simbiosis de las palabras han pasado a la simbiosis de la forma de vida... copiamos modismos y modas extranjeras,  nos subordinamos a la moda que nos mandan, a los sabores en nuestros restaurantes, a la mentalidad individualista y competitiva ¿y nuestros valores como pueblo específico, como país? ... ese fondo si que es grave...

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LA AMBIVALENCIA DEL IDIOMA.


LA AMBIVALENCIA DEL IDIOMA.

Así como el idioma y la palabra se pueden transformar en un canal que vincula y fecunda las relaciones entre las personas, también puede ser un medio para disociar, separar, segmentar.

 1. EL IDIOMA PUEDE SER USADO COMO FORMA DE SEGREGACIÓN.

 “Sabis que más loco,  tenemos caleta de carretes, lo vamos a pasar piola” ...frase corta, dicha rápidamente, en medio del living de la casa. 

Dejaste  a la abuela “marcando ocupado” dijo la niña que “andaba” con el sobrino de Don Bernardino.

Nadie entendió nada,  nadie claro está de los adultos presentes, algunos pusieron caras de simpatía tratando de decir “estos chiquillos, sólo se entienden entre ellos”.

Eran los términos del fin del siglo de los viejos, allí se quebró la época - dijo Don Bernardino- allí se empezó a construir la brecha que tanto nos separa. Allí la incomunicación entre generaciones vecinas llega a un punto de quiebre... y se manifestaba en algo aparentemente simple: palabras crípticas, términos juveniles que los adultos no entienden.

El tío “le pone” mucho, se está “enrollando”, la cosa es más simple - continuó el sobrino adolescente- nosotros somos jóvenes y queremos estar con otros iguales a nosotros, con el grupo nos sentimos bien, con ellos tenemos confianza, ellos nos comprenden.

Carlos, ahí estás confirmando lo que te decía - dijo Don Bernardino- Ustedes hablan así porque tras sus palabras existe un medio de excluir a los “viejos” de sus diálogos, en su idioma expresan que están molestos con nosotros, por ello han lograron sacarnos del medio creando su propios términos, de difícil acceso para el adulto que transita por su lado. Es así que ustedes viven su propio mundo, en su ambiente, con sus costumbres, con sus formas de entender la vida, la relación de pareja, el amor, el sexo.

Me parecía complicada la situación, la escena era un diálogo  respetuoso, pero cada uno permanecía en su puesto, dispuesto a defender su postura. Creo que toda la sabiduría de Don Bernardino no alcanzó a traducir el “idioma” del sobrino adolescente, ni tampoco existió un intento del sobrino por descifrar las ideas “conservadoras y enrolladas” de su tío.

¿Cómo salimos de esta? -pensaba para mis adentros- la cosa salió más fácil de lo que yo creía, el mismo Carlos tuvo una salida “simpática” cortando el diálogo: ¡chao viejos  fuera de onda, pero igual los quiero!  ... a los viejos no les quedó otra que terminar sonriendo.

 2. LOS CHOQUES IDIOMATICOS.

Ese día  estuve hasta tarde en el trabajo, me fui cavilando sobre estos “choques idiomáticos”, pensaba en la violencia del chofer de aquella micro,  llevaba a mi mente las imágenes de los punk, de los trasher, millones de jóvenes que en el mundo vestían de igual forma, consumían la misma música, similar hierba, escuchaban la misma música repetida millones de veces en millones de tímpanos reforzados. ¿Qué nos hace crear tanto “idioma” y tanta diferencia entre ellos?

A unas cuadras más de camino me detuve en una plaza casi a oscuras, me motivó el ruido de una fuente de agua que no paraba de saltar, la noche estaba agradable.  Hacía mucho tiempo que no degustaba el silencio en esta ciudad gritona, parecía que todo se daba para decirme ¿ves que no conoces y no valoras a tu ciudad?

Me quedé, y no pude evitar el paso de un par de ancianos, el uno era el bastón de otro, lentos como tortuga, pero perseverante el parcito.  La señora era la viva figura de mi abuela, más bien alta  y distinguida, pese a la gravedad de los años que nos empuja con más virulencia hacia la tierra y nos encorva, se percibía dignidad y altura en su actitud.

Mi abuela era especial, dama antigua, señora de la casa, pero reina en ella. Recuerdo que me contaba que con sus amigas creaban ingenuas “jerinjonzas”  y  jugaban con las sílabas ”nepo tapa napa”  “nepe tepe naca”, tiempos de juegos que de alguna forma circunscribían el espacio de los jóvenes y separaban a  los que no estaban dispuestos a entender la forma de colocar las letras y palabras. ¿No era lo mismo que viven  nuestros jóvenes hoy día? ¿No era la misma respuesta simpáticamente rebelde de separar los espacios y los diálogos?

El paso de los ancianos se perdió en la distancia y con ellos mis reflexiones, era tiempo de volver…

3. COMO PUERTA O CERRADURA…

Cada grupo tiene su propio idioma y sus códigos. Cada grupo lo usa como puerta que acoge e integra o como cerradura que niega, rechaza, excluye, impide el acceso a bienes o instancias comunitarias.

En la historia han surgido tantos y tantas con idiomas diferentes: el de la Libertad con Martin Luther King; el de la paz con el Dalai Lama; el de la vida con el Cardenal Silva Henríquez; el la violencia con el grupo Eta y otros tantos; el de la demagogia con el Presidente Chávez de Venezuela; el de la intolerancia de los radicalistas y fundamentalistas religiosos y políticos…

En tiempos de Hitler también se pensaba en el idioma como medio para segregar a todos aquellos pueblos que no formaban la “raza Aria”, aquel puñado de súper hombres llamado a conquistar y gobernar el mundo.

En la política cotidiana, vemos como el idioma (palabras, gestos y contenido) se usa con tanta violencia y desprecio por la posición del otro. Un político como el Senador Flores, gran expositor y escritor sobre el valor del lenguaje y los compromisos y relaciones que surgen de el, se ha convertido en un signo de brutal lucha por el poder, de negación de la unidad... un penoso ejemplo de violencia política...

Hoy el Idioma, el uso de la palabra y el gesto puede ser una instancia para crear puentes (ver artículo el idioma como pontífice), para sembrar esperanzas en un mundo en que se habla tanto de las crisis… necesitamos palabras de bien, de un futuro que podemos construir de una forma renovada.

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LA INTEGRALIDAD DE LA COMUNICACION HUMANA.

1. Somos como gordas ovejas.


 Parecía que todos los pueblos del mundo venían a mí, no entendía de donde salía tanta gente y sobre todo lo que más impactaba era la uniformidad  de sus gestos.

 Me recordaban las largas filas de las ovejas por allá por tierra del fuego y magallanes, todas iguales,  engordadas para la ocasión, cargadas de lana para la ocasión, todas llevaban la misma ruta, a ninguna se le ocurriría cambiar de paso y saltar por los pasillos gritando  cual francesa emancipada ¡Libertad, igualdad y fraternidad!  

No,  el camino ya había sido pensado y diseñado por los esquiladores. Rápidamente quedarían desnudas de todo ropaje.

Este cuadro se me repetía cuando veía la multitud bajar hacia lo profundo, tomar el carro respectivo del metro y marchar, suavemente marchar, sin pensar, sin rebelarse.

2. ¿Cómo quitarnos el paso de oveja?

Eramos empleados, obreros, ejecutivos especialmente engalanados para la ocasión... ninguno miraba hacia su lado, ninguno cruzaba palabras ¿para qué, si todos estamos en lo mismo y sabemos hacia dónde vamos?

Eramos mujeres y hombres con paso de ovejas, camino hacia la esquirla. Quedaríamos desnudos al fin de la jornada, sin alientos ni ilusiones. Es la ciudad que nos roba hasta  la propia identidad.

Desde que llegué a esta ciudad me ahogó, no sólo por su smog y congestión, sino por ser una torre de Babel, en ocasiones insufrible. Era  parte del exilio en mi propio país, un querer entenderse sin lograr traducir adecuadamente los códigos de la ciudad.

3. El idioma. Algo más que traducción de códigos.

Persistía en mí una idea aún viva:  la importancia del idioma no está sólo en los códigos que se aplican y la capacidad para traducirlos y reproducirlos, el loro también reproduce sonidos que significan algo, pero él no logra captar la profundidad de lo que repite. Sólo el ser humano ha logrado dar a sus sonidos una fuerte carga afectiva y racional, sólo el ser humano logra dar fuerza a la palabra y a sus mensajes.

4. Socios que crean un estilo de convivencia.

Hoy nuevamente llegué  tardísimo a casa, me cuesta cortar lazos con la oficina. Volví de mi licencia con los mismos hábitos trabajólicos, pero además volví  como regresa el herido de guerra, tambaleante, gelatinoso como postre en la mesa de mi abuela.

¡Una mala noticia me dijo mi señora! Don Bernardino regresa a provincia, le ofrecieron un buen trabajo por el norte chico, será algo así como supervisor de un proyecto de una de estas ONG que están tan de moda.

Internamente sentí el golpe, me imagine como un árbol seco por allá al interior de Barraza, zona de una sequedad que arropa a los pueblos y hace temblar a sus habitantes. Son árboles que han perdido la esperanza de la lluvia y esperan que cualquier gota humedezca sus raíces  ¿por qué he llegado a sentirme como raíz seca? ¿Dónde corté vínculos con la napa de la alegría y la esperanza? ¿Es que esta ciudad de calles calientes ha secado mis proyectos?

Le escribí a Don Bernardino:  mis primeras líneas son para saludarlo, las segundas para llorar en su hombro... y le pasé a relatar mis experiencias en este juego de la gran ciudad.

Nunca su respuesta demoraba más de una semana, era un viento fresco en medio del desierto. Allí seguía recibiendo sus cálidas confesiones de maestro: El idioma se transforma en el canal por el cual un grupo humano se comunica, se entiende y colabora mutuamente. Nos hace “socios” y nos conforma en una determinada “sociedad”, gracias al intercambio de experiencias que vivimos en ella, podemos ver como la persona humana se perfecciona y desarrolla. De alguna es necesario compensar las debilidades personales con las fortalezas de quienes nos rodean, porque me experimento como un ser limitado y en muchas ocasiones pobre, solitario y débil me veo movido al encuentro con otros para fortalecer las debilidades y potenciar las fuerzas comunes.

El sentido de vivir en sociedad es como una hebra con dos cabos: nos organiza en comunidad y nos dirige hacia metas de bien personal y colectivo.

Sabemos que en la base del éxito de una sociedad está el respeto por la dignidad humana, ella  es el eje y fin de todas las interacciones del grupo social, ella debe ser por tanto la opción de todo grupo,  ella debe ser el baluarte de toda acción. ¡Nada contra la persona y sus derechos! ¡Todo por la persona y sus derechos!

Al leer las cartas de Don Bernardino aprendí a olfatear sus heridas y entre sus líneas lograba traducir que sus consuelos ante mis ansiedades, eran también gritos de duelo que explotaban en sus palabras. La muerte de su hermano era un tema recurrente, aún sin nombrar a los muertos ellos fantasmeaban en sus escritos y sudaban en sus palabras que llamaban al respeto por la persona humana,  el “corazón del diamante de la vida”, como acostumbraba a  referirse  cuando hablaba sobre el valor de las personas.

5. ¿Dónde están las razones para vivir hoy mi vida?

Sentado frente al televisor y después de ver los apasionantes y sangrientos noticieros,  revivía en mí una sensación casi inerte, deshilachado. Llegaba cabizbajo, cansado, con esa mirada que cada cierto tiempo nos posesiona que se hace infinita, leve, que mira sin ver nada, sin pensar nada. No tenía ánimo ni de sacarme la chaqueta, ya me retarían por que una vez  más terminaría por arrugarla como lechuga de feria, por sentarme en esta posición de adolescente desgarbado que se echa sobre el sillón.

Después de variados cabezazos  frente al noticiero me levanté sobresaltado y al sacarme la chaqueta voló en medio de mis movimientos era una tarjetita que me dieron en la calle:

 “Sra. María Luisa, revele su destino por medio de los buzios o aguas sagradas. Sabrá con exactitud los momentos más importantes de su vida, época favorable para la suerte, el amor, los negocios.

Conozca sus propias oportunidades, no confundir con otros profesionales. Sra. María luisa garantiza sus trabajos con honestidad y discreción.

Todos los días de 8:00 a 21:00 hrs, concertar cita fono 449754, Calle Nebraska 3084-A, Los Molles - Villa Magisterio”

 ¿Será que la solución al problema de la vida está en respuestas externas a la propia persona, es que hemos puesto nuestra confianza en baratijas para superar un estilo de convivencia brutal? ¿Es que sólo nos preocupa el cómo podremos encontrar “la época favorable para la suerte, el amor y los negocios”?

 Cuando la persona ha perdido la esencia de su interioridad, tiende a buscar las razones de su vida en lo exterior, en actos mágicos, en la bendición del azar y la suerte. Deja de pensar que el cambio está ensemillado en su propia persona.

 Es como el caso de la familia embrujada del Cajón del Maipo, que para vencer el embrujos tenía que prender una vela roja todos los viernes, encender un incienso todos los días y recitar unas oraciones locas y sin sentido.

 ¡Ninguna vela podrá encender en el corazón del hombre, lo que él no decida encender, ni ningún temor se disipará si no es la propia persona quien espante sus propios fantasmas interiores!

6. El idioma como soporte del crecimiento social.

 Así se va concretando el alumbramiento del BIEN COMUN , aquellas condiciones necesarias para una vida con calidad humana que le permita desarrollar todas su capacidades intelectuales, afectivas, de acción, de trascendencia.

El bien común se expresa en algunas condiciones esenciales:

       - Un ambiente de orden y de paz, que permita una forma de organización participativa y eficiente.

-       Canales para el crecimiento personal. Vivir con calidad de vida humana y posibilitar una desconcentración del poder político y económico.La medida del progreso debe ser el desarrollo del ser humano, para ello debe tener a la justicia como el cimiento de la paz social.

Como vemos, el idioma es un soporte importante para el crecimiento social, permite que las personas se liguen. Podríamos decir que es una suerte de “pontífice”, de “puente” que vincula e integra, que construye el grupo social que queremos ser.

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TODAVIA NOS QUEDA ALGO DEL IDIOMA DE LOS MONOS…



 

MONOS FRENETICOS EN MEDIO DE LA CIUDAD.

 

El peso genético es muy  fuerte, me conversaba Don Bernardino aquel Domingo.

La fuerza genética del mono aún no ha evolucionado totalmente en nosotros, nos coge de cuando en cuando y  se manifiesta amordazando a la razón.  Transforma nuestras palabras y los gestos, nos hace señores de la metralla, amantes de la bravura, peones de la violencia.

 

Nuestro primer idioma como género humano fue el gemido, el gesto acompañado del grito, del salto. Era necesario gritar y contorsionarse hasta el dolor del rostro si era necesario para manifestar el peligro que significaba el aparecimiento de un animal peligroso para la vida del grupo.

No bastaba un grito, era necesario el acompañamiento de cada músculo que levantara las piernas y los brazos, que se convertían junto al brutal esfuerzo de la garganta, en la alerta salvavidas de aquellas pobres primeras comunidades en proceso de hominización.

Era la sed de comunicación que llevó al simio a dar el salto hacia la humanidad comunicativa.  Era la fuerza imparable de la evolución que requería un código que vinculara a los miembros de una misma tribu, este sería el canal para seguir la ruta del crecimiento.

Era el nacimiento de la lengua articulada y del idioma común.

 

Tengo un libro interesantísimo que nos habla sobre esto, dijo Don Bernardino, y me invitó a pasar a su escritorio, era un lugar que a mí me encantaba, así que prontamente respondí a su invitación.

Después de un largo pasillo se entraba a una pieza grande, me parecía tan antigua como el viejo palto que se podía ver por una de sus ventanas. Todas sus paredes estaban cubiertas de libros, de todos los portes y colores, ocupando de arriba a bajo todos los espacios.

¿Pero ha leído todos estos libros Don Bernardino?, consulté. Imposible meta es esa, he leído muchos, y muchos en algunos de sus capítulos.

 

Entrar allí era mágico, los olores envolvían desde la entrada, eran como azahares de primavera, pero con olor a libros  ancianizados, llenos de la sabiduría de miles de pensamientos.

En medio de esa multitud de pensadores empezó a buscar paseándose por la historia y la filosofía, el arte y las ciencias. Tenía una biblioteca cargada de pensadores,  en un desorden estrellado de colores y tamaños, de ediciones nuevas y antiguas. Su mano cogía los libros, los separaba, de alguna forma trataba de sentarlos más confortablemente, algunos  los cogía como viejos amigos y los dejaba a un lado, con la esperanza de un día volver a leerlos.

¡Aquí está lo que buscaba!, una joya de la antigua editorial TOR “El origen del hombre” de Charles Darwin, el mismo criticado por los anti evolucionistas y los creacionistas.

Era un libro amarillo, de hojas gruesas y decididas a permanecer en el tiempo, al fin era una edición de 1952.

Empezó a hojearlo y rápidamente encontró el trozo que buscaba. Con voz segura inició la lectura:

 

“No me cabe duda que el origen del lenguaje debe su origen a la imitación y a la modificación, ayudada con signos y gestos de distintos sonidos naturales, de las voces de otros animales y los gritos instintivos del hombre mismo...no me parece increíble que un animal simiano, más habil, haya tenido la idea de imitar los aullidos de un animal feroz para advertir a sus semejantes, precisando el peligro que los amenazaba. En un hecho de esta naturaleza habría un primer paso hacia la formación del lenguaje.

Ejercitada cada vez más la voz, los órganos vocales se habrán robustecido y perfeccionado, en virtud del principio de los efectos hereditarios del uso, lo que a su vez habrá influido en la potencia de la palabra.

Podemos admitir con seguridad que el uso continuo y el perfeccionamiento de esta facultad han debido obrar a su vez en la inteligencia, permitiéndole y facilitándole el enlace de una serie más extensa de ideas. Nadie se puede entregar a una sucesión prolongada y compleja de pensamientos sin el auxilio de palabras.”

 

Entre estas páginas antiguas y parduscas florecía el análisis y el entendimiento, se trataba de aprender a vivir en esta ciudad algo selvática.  Don Bernardino me comentaba sobre el inicio del lenguaje. Mira este otro libro, me invitaba, en este se dice que los estudiosos del hombre coinciden que en la búsqueda del origen del ser humano moderno existen “eslabones”. Estos se inician con la aparición de un antepasado común en la tierra, hace 40 millones de años: el primate bosquimano, nacido en medio de dinosaurios, astuto habitante de los árboles, de quien somos deudores por darnos el inicio de la vida, que un día sería humana.

Otro eslabón clave en el  nacimiento del idioma surge hace 500.000 años, es el Homo Erectus,  el más antiguo rastro del género HOMO encontrado. Aprendió a usar el fuego, la caza y herramientas básicas como el hacha.

Era de imaginar que es posible que este viejo pariente nuestro sea el primero en iniciar un lenguaje común, dado el desarrollo de sus órganos de fonación y el desarrollo inicial de su centro de lenguaje en el cerebro.

¡Qué bien suena el saber cómo el ser humano ha evolucionado hasta las formas de idioma y lenguajes que hoy utilizamos!

Pero también sigue  resonando un llamado: tenemos que humanizar nuestras comunicaciones, tomar conciencia de nuestros procesos evolutivos y detenernos, cuando aquel gen oculto de simio, que todos llevamos dentro, quiere tomar control de nuestras frases y decisiones…

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SINDROME DEL ATAQUE CERCANO.


A LA ALTURA DE LA DESCONFIANZA.

 




Esta ciudad fue reduciendo el goce de sus jardines y plazas, para  elevar cada vez más el tamaño de sus rejas. No quiso quedarse conforme con una breve separación de los espacios, necesitó de muros y divisiones fuertes. Convocó a todos los ladrillos del mundo y les mostró su mayor pecado:

 

¡Soy desconfiada!

- dijo la ciudad-

no soporto la mirada del vecino,

a cada momento veo que en sus ojos

hay un detector de mis pertenencias y de mi propiedad.

 

¡Eso es  un ataque presunto!

-contestaron millones de ladrillos-

puede ser una intuición genial, que te está llamando a tomar medidas de seguridad y protección...

-concluyeron interesadamente los ladrillos princesa y los fiscales-

 

¡Es la invasión virtual, la de los temores inventados!

-dijeron los ingenieros y sus computadores!

 

De allí surgió un pacto para toda la vida.

 

La ciudad aportaba la duda, el temor, la inseguridad.

Los ladrillos la altura, la división, la frontera.

Lentamente cada vecino se encargó de acrecentar sus temores.

 

La pandereta se transformó en pared y la pared pasó a ser un  muro fuerte, infranqueable.

Era el síndrome del ataque presunto, más grave tal vez que un acto de violencia concreto.

 

La misma intuición corrió por todas las calles, existía un acuerdo tácito para elevar las divisiones. Un Alcalde llamó a los vecinos a que cerraran sus pasajes ¿Para qué dejar a intrusos pasear por frente a su casa? ¡Ustedes tiene derecho a encerrarse en sí mismos, ustedes pueden alejar a los intrusos en las condiciones que lo deseen!

 

¿CÓMO SE EXPRESA EL SINDROME DEL ATAQUE CERCANO?

 

La intuición del ataque cercano es más grave que la del asalto en concreto, lo es por que ella nos cierra toda posibilidad que creer en los cercanos.

 

Todos son sospechosos de culpa, todos son probables ofensores de las buenas costumbres, todos son atacantes en potencia... ¿y cómo me puedo defender de todos? ¿Cómo en esta sicosis colectiva, puede distinguir la mano que me acoge, de la garra que me ataca?

 

En esta ciudad de la desconfianza, crecieron mis sueños y mis trabajos por llegar a metas exigentes, productivas, a correr en vez de caminar. En medio de estas tensiones levanté mi carpa y me quedé en la gran ciudad, con grandes exigencias y ansiedades.

 

Tal vez esto tenga que ver con mi visita al médico el mes pasado: ¡Stress! fue el diagnóstico del señor de blanco, sentenciándome a una pena blanda: unos días de licencia, si no terminarás con los cables pelados - fue su frase dicha con voz de un dictador paternalista.

 

He empezado a formar parte del 35% de santiaguinos que tienen un nivel de stress, tensión, ansiedad, depresión, debilitamiento de las ganas de vivir.

 

No es sólo una estadística, es una realidad que nos afecta la convivencia de cada día, en el metro, en el bus, en el supermercado… somos un conjunto de personas que nos miramos y tememos hablarnos, tememos recibir una consulta de un desconocido… la desconfianza rompe grupos, familias, comunidades enteras ¿cómo podremos superarla en el día un poquito, partiendo por lo más cercanos?

 

 

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El Idioma como medio de humanización.


EL IDIOMA NO ES CREACION EXCLUSIVA DEL SER HUMANO.

 

Muchos definen el idioma como “Lengua de un pueblo o nación, o común a varios”, pero esto es una descripción restrictiva del idioma.

Hoy el idioma es más que una lengua, es una  forma de comunicación que puede ser verbal, escrita o gestual que  tipifica a un país, un grupo, una comunidad.

 

Los animales también códigos idiomáticos, formas comunicacionales  entre ellos y hacia sus dueños, mediante señales visuales, acústicas y olfativas que les permiten relacionarse con su entorno.

 

HABLAMOS, ¿PERO NOS COMUNICAMOS?

 

Y nosotros, animales parlantes,  autonominados creadores del idioma, somos talvez quienes más dramáticamente se comunican, quienes experimentan las mayores soledades, en un mundo en que los hablantes imperan.

Hablamos, pero nos comunicamos poco. Somos como sere

s llevados por la incomunicación y la desesperación de temer perder sus espacios y los defendemos con gesticulaciones, con gritos, con espantos.

El idioma pone en acto nuestros grados de inteligencia, nos abre a la riqueza linguística que comunica, que vincula, que relaciona humanamente.

 

UNA EXPERIENCIA DEL IDIOMA DE LA GRAN CIUDAD.

 

Medio dormido, no por la comodidad, sino por lo avanzado de la noche, viajaba en esta vieja  y quejumbrosa micro. Cada frenada era un atentado contra mi espalada y mi frente, a pesar de que llevaba mis manos cual garras cogidas del fierrro oxidado del asiento delantero.

En ese remolino de velocidad y ruido, medio soñaba, medio  pensaba en el hombre prehistórico, antes de la existencia del idioma común, antes de crear la  lengua de un pueblo o nación que fuese común a varios, ese modo particular de hablar de algunos o en algunas ocasiones.

Entre salto y salto mis pensamientos volaban, imaginaba al hombre primitivo, saltando en medio de la tribu, colocando entre espasmos y aullidos un rostro homínido que buscaba expresar pánico para que la tribu corriera a protegerse del peligro inminente. Claro, eran imágenes de la guerra del fuego, la lucha de nuestros héroes predecesores por sobrevivir en un medio hostil. Este chofer tenía mucho de hombre prehistórico, le bastaban algunos gestos y un rudimentario lenguaje para comunicar su prepotencia, y así poder sobrevivir en este difícil medio santiaguino.

Una brusca frenada detuvo mis pensamientos, y gracias a un estado de vigilia, pude afirmarme del asiento para no golpearme contra los viejos y rallados fierros de esta micro. Al momento llegue al paradero 22 y medio, allí me esperaban una cuántas cuadras que tenía que recorrer a pie.

Las oscuras esquinas se  abrían ante mi en forma de un camino silencioso y lleno de formas y ecos luminosos.

La soledad de aquella larga calle  me hacía sentir un señor de la noche, dueño de todos los metros cuadrados que me rodeaban. De alguna forma esa noche se transformaba para mi, en la selva de mis sueños, oscuro laberinto abierto a las sorpresas.

Era la ciudad de luto que callando me llenaba de voces interiores, era la selva que al acogerme por sus rutas me hacía sentir pequeño, indefenso ser buscando cobijo, abriéndose nerviosamente paso hacia la mesa, el pan y el abrazo que le esperaban.

Pasaba a tranco rápido por esas oscuras esquinas, llevaba un paso temeroso, alquitranado por el peso de la incertidumbre, cada sombra podría ser una mano, una garra, un palo que buscaba mi rostro, mi pecho, mi brazo para darle caza y morderlo.

Iba rápido, como viento del sur,  demostrando la seguridad que no tenía. No quería encontrarme con uno de los orangutanes que acostumbran a trabajar de noche, robándonos todo el trabajo de nuestro día.

Al igual que los saltos del hombre primitivo, mis pasos estaban aprendiendo el lenguaje del temor, temor al zarpazo oculto y bramador de las mentes de los hombres que un día soltaron sus naves las amarras de la cordura y se internaron por mares de violencia, temor a la descarga mortal que se esconde en los matorrales y que cada cierto tiempo nos golpea, nos derriba del lugar en que estábamos.

Aquella noche tomé conciencia de que la ciudad me estaba enseñando un idioma nuevo, era el arte de sobrevivir en la ciudad del tango, aquella que asegura que “el mundo fue y será una porquería siempre así, en el 510 y en el 2.000 también”...

 

Llegué a la casa empapado de sudor y lleno de impotencia, esta se me había subido desde el piso de la ciudad, abrazó mi espalda para quedarse allí quieta pero ardiente, silente pero llena de las miradas de todos los rechazados y desadaptados de este orden de violencia y raíz selvática que nos ha ido envolviendo y adormeciendo al punto que recibimos como “normal” las mayores anormalidades.

 

PODEMOS LEVANTAR OTRA CIUDAD.

 

No podemos vivir en el miedo. No es vida humana crecer en medio de la desconfianza, la ansiedad, las oscuras reacciones que puede venir del otro.

Así como el lenguaje es un conjunto de sonidos articulados con que el hombre manifiesta lo que piensa o siente, y por su medio va formando sistema de comunicación y expresión verbal propio de un grupo humano, así también hemos ido articulando una serie de hábitos, percepciones, conductas sociales que nos arrancan brutalmente del eje humanizador y nos lanzan a la prostitución de la humanidad que es común a todos.

En cada ciudad  hemos ido creando sistemas que reproducen el idioma de la agresividad, de la tensión, de la rapidez, de la urgencia, de la locura.

Pese a todo, pese a las altas rejas que hemos levantado, pese a los barrotes, pese a las alambradas y alarmas, estamos llamados a vivir en comunión, a crear una nueva ciudad: de la acogida, de la confianza, del encuentro, de la plaza comunitaria… que ya no nos reúne… las nuevas plazas que nos aglutinan son los canales de televisión, los diarios. Por ellos nos imponemos de lo que pasa en  nuestra ciudad… pero necesitamos en contacto persona a persona, creando comunidad.  ¿Será posible? No me cabe duda que es posible, claro que depende de la decisión de querer hacerlo.

La escuela vieja de la desconfianza, lo único que nos ha enseñado que el mejor amigo del hombre es el perro… que el mundo fue y será una porquería… podemos cambiar el tango.

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EXILIADO EN LA GRAN CIUDAD... problemas idiomáticos

EXILIADO QUE NO ENTIENDE LOS CODIGOS IDIOMATICOS...



Desde hace unos diecisiete años estoy viviendo en esta gran metrópolis, poco a poco fui descubriendo que casi como el juego aquel de “la gran ciudad” , que de niño nos convertía en banqueros y corredores de propiedades.

Exist

en  en nuestra vida movimientos casi azarosos, vuelcos de suerte o de mala suerte. Depende donde te lleve el dado, allí caes y te corona la gloria o te sepulta la malidiscencia y la mala suerte.

Digo  que la vida es “casi” un juego de la gran ciudad,  pues no termino de reconocer  y admirarme que  ella sigue siendo más fuerte qu

e los simples saltos de la emergencia y  la casualidad.

El Profesor Bernardino siempre decía: No digas que “la vida es así”, es necesario diferenciar que “nosotros hacemos la vida así”, luego guardaba silencio, esperando que mi lerda lengua se despertara y negociara nuevas frases con la suya. Era un silencio  ancho como la  alameda que me empujaba a correr por ella, sólo que mis palabras dormitaban a pesar de que mi cerebro volaba en el ámbito de lo mágico de sus reflexiones.

En mi interior sus palabras hacía eco, pero sólo acusaba recibo de  la enseñanza con  un tímido asentimiento de  cabeza, esperando que nuevos mensajes se  abrieran ante mis neuronas juveniles.

Don Bernardino no se hacía de rogar, y al punto volvía  a cruzar sus piernas con suavidad y  acomodándose sobre el sillón me entregaba nuevas vetas ricas de enseñanza.  Toda persona ha nacido para ser feliz, sin embargo, ¿cómo explicas tanto dolor y sufrimiento? Todo surge del  recelo y del temor, esto termina detonando la  incomunicación entre hermanos, entre esposos, entre padres y sus hijos, entre las naciones y los pueblos.

La  incomunicación mató a mi hermano, dijo Don Bernardino,  reduciendo el tono de sus reflexiones como dejando que el dolor  de su recuerdo lo arrullara suavemente.

Ella  fue la causa y  no las balas de los militares. ¡No fueron las metralladoras las asesinas, sino la bala de la incomunicación, del autismo entre pares! Mi hermano fue un hombre amordazado por la violencia y que una vez muerto se transformó en signo parlante de lo que ocurre cuando violamos el sagrado canal de la comunicación. El otro, el asesino, fue un ciego-sordo-mudo que 

se cerró a la posibilidad de discrepancia!

 

Fue un problema de “diferencias idiomáticas”.

 

Esta gran metrópolis puede resultar un enorme e interminable juego, con saltos, con caídas, con pérdidas y ganancias. Recuerdo mi llegada a la capital, cargado de sueños y  de temores. Llegamos una tarde del inicio del otoño, fue como una experiencia de exilio, claro voluntario, pero exilio al fin. Dejamos los amigos de la ciudad provinciana, dejamos el trabajo, pero lo principal que dejamos era la ciudad. Al partir, partimos llorando, dejar esa ciudad de colinas suaves era cortar abruptamente un destete soñado, dejar sus soles cayendo en el mar era automarginarse del paraíso.

Pudo más el impulso por buscar nuevos aires, con mayores proyecciones. Era el sueño del joven que busca espacios y que se lanza a la aventura de lo desconocido por encontrar lo que cree que le falta.

 

La Universidad me abrió sus puertas, iniciaba estudios de post grados. Sería un “Magíster”, similar a los que por  esos años en mi ciudad sólo ejercían como Docentes de la Universidad.  Yo les miraba  en sus clases e imaginaba la posibilidad de llegar a aprender algo similar a lo que en sus diálogos entregan: seguridad, presencia educativa, calidad de enseñanza. Eran mis sueños locos  que como una piedra en bruto estaba allí esperando para ser cincelada y despertar a la vida.

La universidad acogía mis sueños y me invitaba a trabajar por ellos. La ciudad no fue tan generosa, ella no estaba dispuesta a dejarme pasar sin cobrarme el peaje.

Fueron tiempos duros, tiempos de “exilio”. Entraba a una ciudad con otras prácticas, con otros lenguajes.

Allí empecé a descubrir la dinámica de la mega ciudad, de boca grande y voz ronca, la ciudad ensordecedora. La ciudad de los brillos y  la competencia .

Los primeros meses fui un extranjero, no hablaba el idioma de esta ciudad.

Sabía  que sólo el ser humano posee una forma de comunicación codificada por la que ha logrado concretar un IDIOMA propio, según el grupo humano que lo conforma, pero NUNCA había experimentado este brutal “choque idiomático” en un país que por esos años parecía tan uniformado.

 

La experiencia de este choque, traspasaba las palabras, no era una cuestión de “traducción” de términos o frases. Era una cuestión de  VIDA, de costumbres, de formas de ser.

 

EN MEDIO DEL TRANSITO CAPITALINO.

¡Sube  luego, pus´pelao huevón!, fue el grito que me despertó de mi actitud provinciana. Era el grito del chofer de la micro, que como capitan de barco me  “solicitaba” apurar mi ingreso a su vehículo... claro, el “pelao huevón”, lo era porque esperaba que primero subiera una señora  de gordas bolsas.  Para culminar el cuadro, la dama de gordas bolsa, pasó por  mi  lado inconciente de mi gesto.

 

Eramos seres hablando en  actitudes idiomáticas distintas, no podríamos traducirnos sin  hacer un esfuerzo por descifrar lo que marcaba el acto de cada uno. ¿Que hizo esta ciudad de los gestos que naturalmente traía el niño? ¿En qué lugar se sepultó la credibilidad por el otro? ¿Por que ha primado el idioma de la fuerza, el grito, la bravura?

 

Estas actuando con la bravura del que ladra contra las sombras. El perro más bravo, tiene una dósis de temor, pues no sabe que le asecha en las sombras, y nuestras “bravuras” casi siempre son por temor frente a la posibilidad de que el otro me sorprenda con algo que no espero.

 

¿Qué te has creído, chofer de mierda?  

¿A quien crees que estás tratando? ¡No sabes con quien te metes! ¿Que les parece esta actitud de este horangután, Señor del acelerador y las carreras? estas y otras palabras  saltaron y levantaron gritos y pancartas en mi cabeza, pero no tuve la “bravura”  para gritárselas en la cara del chofer.

Sin embargo, me vi obligado tenía que tomar  su destarlada micro, llena de  adhesivos ridiculizantes y colorinches. Al subir, saqué mi peor mirada y  le acuchillé hasta el último pelo de su pequeña  y quizás hueca cabeza. 

Pasé y me senté derrotado, nadie se inmutó de lo ocurrido, nadie asomó una palabra de solidaridad. A los minutos  dormitaba entregado en las manos de este gritón e insultante chofer. Pero dentro de mi se despertaban y se incubaban procesos que traerían consecuencias para mi propia vida.

Silencié el acto y la palabra, pero soltaron su lengua los duendes del pensamiento y desarrollaron su discurso negro de maldiciones. Déjame más bien mudo que rodeado de lenguas de fuego que pulverizan mi espera, mis sueños, mis soledades.

 

 Fue mi primer  “crucero”  en la selva capitalina, el que me quedó dando vuelta por varios días dada esta extraña reacción de un tipo  con el cual nunca habíamos cruzado una palabra.

Racionalicé la situación, era necesario entender que en la dinámica de la ciudad existían variados “idiomas”, cuya propiedad no era sólo de los humanos.

En muchas ocasiones hablamos del “idioma” de los gestos y de las miradas entre las personas, pero también la naturaleza tiene su propio “idioma”.  Recordaba  el lenguaje de las hojas que caían en la alameda de mi ciudad serena ¿cuánta emoción transportaba esa simple hoja caída y contorsionada por la sequedad y el amarillo del otoño?  ¿Qué tremenda voz cogía el viento cuando nos abrazaba a la orilla del mar y se comunicaba con mi piel y mis  huesos? Es que la naturaleza tiene sus propias palabras que las comunica a quien desea escucharlas.

 

Mira, mis perros tienen sus propios idiomas.

La mona es loca para comunicarse. Tiene un sinnúmero de ladridos, algunos nerviosos y agudos como espina; otros graves y ostentosos como candados en guardia; también tiene los temerosos, tristes gemidos que llaman a la compasión.

El Lucas, esposo de la mona, es tan largo que con sus patas nos impide el paso. Es su idioma de acogida. Sus ladridos profundos y bravos son un modo de anunciarnos su protección,  rudimentario  idioma que con el tiempo, poco a poco hemos logrado conocer y descifrar.

En el campo se dice que el perro está “cargando” hacia la esquina del patio, cuando suelta su furia protectora ante la presencia de intrusos; el gemido lastimero cuando se ha enterrado una espina tiene otra connotación; el ladrido casi ahullido de soledad frente a la ausencia de sus amos; la exitación nerviosas por atrapar a un pajarillo que se le escapa; el ladrido juguetón cuando ve que la familia está llegando a la casa. Todos son segmentos de un “idioma” perruno que logra su objetivo: comunica sus sensaciones y su “lenguaje” logra ser descifrados por quienes le escuchan.

¿Y nosotros los humanos usamos siempre el idioma como puente o lo hemos convertido en una frontera?

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EL IPIDIOPOMAPA O DE LA IMPORTANCIA DE LOS ASUNTOS “IDIOMATICOS


         LAS BARRERAS  GENERACIONALES DEL IDIOMA.



 

La casa era un verdadero mercado persa, lleno de ajetreos y preparativos.

Los mozos, especialmente contratados y vestidos para la ocasión hacían gala de amabilidad y educación, pero la tensión  delataba lo que significarían los hechos que todos esperábamos.

Todo invitaba a un ambiente de fiesta, las paredes se vestían de un blanco brillante y  olían a pintura nueva, las cortinas tenían las mismas de rositas coloridas, pero ahora se veían como  recién cortadas. Todos los invitados vestían  perfectos y pulcros trajes.

Era la fiesta de los 50 años de matrimonio de los abuelos.

En un rincón estaban poniendo recién la mesa que sería la nuestra: la del pellejo, lugar donde se sentarían los jovenzuelos, para permitirles vivir su propia dinámica.

Alrededor de ella nos empezamos a aglutinar cual  moscas revoloteando la presa. Primos y hermanos buscábamos  la silla y el acompañante. Era el juego de buscar un compañero de mesa simpático, pero sin decirlo abiertamente.

En esos suaves remolinos ubicatorios, Marcela empezó con la clave:

 

¡Epestapa sipillapa seperapa paparapa mipi!

...y fue el viento que soltó la palabra  ensemillada, al instante  Pablo  pegó un grito:

¡Yopo mepe quieperopo sepentapar junpuntopo apa Capamipilapa!

todos sonreímos, era un amorcito que se venía cocinando lentamente.

Papablopo sepentepemoposlopos apaquipi enpen lapa epesquipinapa!

Esta frase de Camila sacó aplausos, Pablo medio desentendido, se sonrojó levemente. Pero no era un tipo tímido, por lo que  astutamente logró  sacarse las miradas de encima con otra frase, mientras apuntaba al grupo de mujeres, que para variar se estaba juntando en un rinconcito:

¡Sipi, peperopo quepe nopo sepe siepentepen topodapas jupuntapas lapas mupujeperepes!

 

Solitaria, casi perdida en un mar  de flores,  miraba Paulina, observadora y  buena para analizar las situaciones como ella sóla, quizo también incorporarse al diálogo detectando un problema que se veía venir:  Paparepecepe quepe vapan apa fapaltapar alpalgupunapas sipillapas...

no quieperopo sepentaparmepe enpen lapa mepesapa depe lopos viepejopos.

 

Desde un rincón nos miraba la Tía Felipa, de las tías era la más joven y simpática, no entendía para nada nuestras jeringonzas, pero se sonreía de esta loca lengua juvenil, que todos hablábamos con rapidez y sin problema de entendimiento.

Me dí cuenta de su actitud y le cerré un ojo, ya le explicaría más tarde esta suerte de convención de extranjeros.

Al lado de ella , la tía María Eugenia, movía su cabeza toda de rubio encendido y claramente teñido. Eran sus gestos tan de reina que nos hacían sentir a todos sus vasallos, lo que diría que importa, eran las mismas ridiculeces de siempre. Era una vieja que aparentaba ser  experta en todo, criticona de las frases mal dichas, ácida en sus juicios y como guillotina para dar opiniones de otros, que no sean de sus hijos por cierto.

¿Qué te parece Felipa esta locura de nuestros sobrinos? ni ellos mismos se entienden. ¿Por qué lo hacen? Lo único que buscan es poner barreras y desconectarse de los adultos  - culminó la Tía María Eugenia, cual jueza de centro de madre pobre. Esta tía parecía la presidenta del grupo de los “viepejopos”,  tal vez eran sus afanes de profesora, que buscaba ejercer su docencia con todo el mundo o sus gestos de italiana mezclada con sangre aborigen que soñaban con pertenecer a la alta sociedad.

 

LAS BARRERAS  SOCIALES DEL IDIOMA.

 

Hoy, al recordar estos juegos idiomáticos en tiempos de juventud, me río nostálgicamente y claro,  le encuentro razón a la tía teñida. Nuestras frases complicadas eran una forma casi cortés de romper con el mundo adulto. Ellos nos obligaban a mantener “las  buenas costumbres” externas en el peinado, en el vestido, pero nos quedaba el recurso mente-lengua para cortar lazos y construir nuestra sociedad sazonada por este condimento de las palabras. Ellos allí no mandaban, ni podían criticar nuestros diálogos y “confabulaciones”.

Eran ingenuos diálogos, sin ninguna clave secreta más que agregar un pequeño esfuerzo en entender que a cada silaba le agregábamos otra, un adulto con un poquitito de esfuerzo podría haber entrado fácilmente en estos juegos de la lengua.

 

Hoy, ya siendo adulto cada día soy testigo de  enormes “brechas idiomáticas” que se han transformado en “trincheras idiomáticas”  existentes en nuestra ciudad. Vivimos tiempos difíciles, estamos separados en una inmensa gama de continentes extraños: en clases o grupos de acuerdo a los años que tengamos, al  dinero que cargamos,  a la idea política que adherimos,  a la postura filosófica que asumimos, a la ropa que vestimos, a los espacios recreativos que visitamos.

 

CADA CASTA CON SU IDIOMA.

 

Se habla mucho de las tribus urbanas, ¿pero las tribus laborales, políticas, adultas? ¿quién las menciona?

Cada cual habla y vive su propio idioma.

Así, nuestro  país, no es uno solo, es un conjunto de países, una variedad de tribus donde cada una vive con su onda propia. Cada grupo ha ayudado a construir socialmente  un continente cada vez más archipielágico, un conjunto de grupos-islas que se rozan, pero que no intervienen en acciones conjuntas.

La “Aldea Planetaria” sólo opera a nivel del TV cable y de la propaganda de los grandes medios de comunicación social, pero de aldea global nuestro mundo y este país tiene poco o nada.

 

El concepto de planetariedad debería ser consecuente con acciones comunes, con hitos similares, con esperanzas que muevan con igual energía a los corazones, con una mirada similar sobre la vida y la trascendencia. Sin embargo nos envuelve un archipiélago global, en donde la guerra de los idiomas y de las culturas se hace cada vez más patente y brutal, allí cada tribu en su isla trata de inyectar a la otra su lenguaje y sus costumbres.

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Los idiomas del vértigo cotidiano...




 



CUANDO EL CAMINO HABLA (2º artículo de 21)

 

Hay días locos, este era uno de esos. Camino a casa… el infierno y la tensión de caminos por arreglar, de mujeres y hombres cansados tras doce horas de trabajo… yo uno más, pero agitado por llegar a una posta para que me vieran un dolor fuerte al pecho… no sea que no sea un dolor imaginario en un acto hipocondríaco…

 

Que largo era el taco aquella noche, una fila interminable de autos y de locura ciudadana. ¡bienvenido a la ciudad de los huevones! me dijo la voz interior, aquí la gracia es que vamos todos contra todos... concluyó.

 

Detrás mío un taxi no dejaba de hacerme pestañear  sus luces para apurar mi avance ... ¿por donde avanzar si vamos en esta columna de ovejas silentes? Insistía. Frené en seco, sobre mi asiento giré entero y lo quedé mirando por unos  segundos hacia atrás,  deseando trasuntar en mi rostro un fiera que no era mío.  El hombre avezado en estas lides ni se inmutó.

 

En cada esquina nos asaltaban choferes histéricos que deseaban incorporarse a esta procesión de locura. Allí, entre detenciones y breves avances, la temperatura de autos  y conductores subía rápidamente,  en la misma medida  mi dolor aumentaba y la presión del pecho empezaba a transformarse en dolor punzante.

 

Tal fue mi desesperación que en una nueva y larga detención tomé el  celular y llamé al 133 ¡Carabineros de Chile, buenas noches!

- me contestó en seco una voz metálica-

 Buenas noches Señor, le  contesté y enseguida solté el volcán interior que me encendía:

¡Señor, no se han enterado que toda Vicuña Mackenna es en este momento UN INFIERNO. No les han llamado para comunicarles que esto es una selva brutal donde vence quien tiene la carrocería más grande!

Sí Señor, ya hemos enviado un móvil para allá - fue la metálica respuesta.

¿Y me podría decir donde está su móvil, pues llevo cuadras y cuadras y aún no veo ni un sólo carabinero?  -agregué casi gritando-

Disculpe Señor, me dijo, pero en esas condiciones yo no puedo seguir hablándole... ¡y me cortó!

¿Qué podía hacer? ¿Volver a llamarle? ¿Y si me acusaba de ofensa a la autoridad?

 

No tenía alternativa, seguí por Vicuña Mackenna, buscando ayuda de emergencia para este dolor que se me complicaba.  Me sentí desubicado, no me parecía conocido este lugar, la última vez me pareció verlo más cerca... y mi dolor me perseguía, golpeando en el centro-centro de mi pecho.

 

Al fin llegué, tras una hora veinte de un  taco digno de una ciudad-laboratorio que experimenta el grado de tolerancia de sus ciudadanos. Poco a poco la luz de emergencia de la clínica se me acercaba.

 

Jovencita la doctora-me consolaba para mis adentros-, duro poco mi agrado pues al momento entró una  enfermera amplia, gordita, contundente  termómetro en mano, el que antes de poder responder a su saludo ya me lo había encajado en la axila. 

La acompañaba una auxiliar chiquita. Buenas noches le dije - a lo que,según entendí, movió su cabeza en señal de saludo.

¿No habla la señorita?

-consulté dirigiéndome a la gorda principal-

No, si habla ¡y viera como habla!

-contestó simpáticamente-

Al momento entró la joven doctora,

me tomó la presión y me auscultó por delante y por detrás… yo en silencio, entregado.

Luego vino el show de ¡quítese la ropa y póngase esta batita!... todo por un simple dolor de pecho -pensaba-

¡No lo haré! -le dije con seguridad a la gorda que observaba bata en mano-

Muy bien entonces lo llevaremos bajo sus condiciones y usted se hace responsable de lo que pueda  ocurrirle... de allí a la ambulancia y a correr a la clínica que quedaba a cinco minutos de mi trabajo... de vuelta a la locura del tránsito, pero ahora con escándalo, ulular, saltos entre autos, subidas a la vereda... y yo sentado en acostado en una camillita, de terno y corbata... si tenía que morir en el intento, por lo menos con dignidad, para qué les cuento más...

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EL IDIOMA ESPAÑOL Y SU INCIDENCIA EN EL MUNDO. Nueva serie de 21 artículos...


EL 

IDIOMA 

ESPAÑOL 

Y  

SU

 

INCIDENCIA 

EN 

EL

MUNDO.

 
El idioma lo han caracterizado como la lengua común de un pueblo o nación, un modo particular de hablar en determinados sitios, por ejemplo el idioma militar, el idioma de la corte.
El idioma  es comunicación, enlace, una piedra tras otra puesta en el rio para llegar a tu rivera.
El idioma es un cuadro siempre recién hecho, que expresa mi yo interior, mi afecto, mis negaciones, mis limitaciones, mis pobrezas y riquezas.

El idioma es puerta que permite el acceso a mundos mágicos del arte, de la expresión, de la música, de la palabra escrita, cantada, esculpida, recitada.

El idioma no es sólo un sistema linguistico  abstracto.

 

¿Qué hermoso misterio este don del lenguaje?  

Me abre a la realidad desconocida del otro, me lleva por rutas de profundos contenidos. Al decir que “te quiero” (Verito), no traspaso ocho letras a tus tímpanos, soy todo yo que me transformo en palabra que ama, en acto que desde la palabra se abre a la caricia, al abrazo.

Me emocioné al escuchar las primeras palabras de mi hija, sus juegos linguísticos que aveces me parecen más lógicos que los términos que usamos los adultos. Por ejemplo al cigarro lo bautizó como “fumarro”  ¡Bien Natalia, así vamos haciendo vivo este lenguaje que nos entrega vida!

Así hemos ido inventando el lenguaje, las palabras que expresen mejor lo que deseamos comunicarle al otro. Vamos  buscando signos y contenidos para entendernos y ponernos  de acuerdo en lo que quiere decir.

Son miles de palabras las que usamos, el diccionario publicado por la RAE (Real Academia Española) el año 1992 incluyó 93.000 vocablos, de las que 14.000 son palabras de uso restringidas a América Latina, las demás las comparte con el uso de España. En este mismo diccionario se entregan 1.700 chilenismos.  ¡Tanta palabra y cuánta lucha de la RAE por mantenernos en la línea para respetar las palabras y sus significados, y sin embargo vivimos incomunicado. 

El diccionario de la RAE publicado el año 2.000, eliminó aquellos términos que se han dejado de usar y se agregaron aquellos nuevos que por uso entre la gente se han popularizado y han pasado a ser de uso común. Algo parecido ocurrió con aquella palabra que aún para nosotros tiene connotacion de garabato, pero que de acuerdo al Diccionario de la RAE se ha ganado el reconocimiento como vocablo oficial español, en la pag. 798 d se indica: “HUEVON, NA. Adj.vulg. Amér. Lento, tardo, bobalicón. ingenuo.”

 

 

Pero la lucha de las lenguas no es sólo en mi país, la UNESCO ha afirmado que para el año 2.050 los idiomas del mundo tenderán a reducirse y no quedarán más de siete grandes lenguas. Esto obligará a los pequeños grupos de otros idiomas tendrán que ser bilingues, como ya ocurre en muchos países, donde se habla la lengua nativa junto al español en forma cotidiana. Impresiona especialmente en Paraguay el respeto por la GUARANI, lengua que se valora tanto en la relación diaria como en los medios de comunicación.

En occidente los idiomas que dominarán serán en primer lugar el INGLES, luego el ESPAÑOL y en tercer lugar el PORTUGUES.

 

El Español en el mundo lo hablan mas de 400 millones de personas. En los países no latinos, destaca Estados Unidos, en donde más de 23.000.000 de personas hablan español, transformándose así en el cuarto país hispanohablante del mundo. En Miami existen en español 14 semanarios, tres estaciones de televisión, en una de ellas Don Francisco ha logrado penetrar las barreras del idioma y ha conquistado el corazón de latinos y norteamericanos.

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viernes, noviembre 14, 2008

¿Qué es el éxito?

OCHO FRASES 

PARA 

REFLEXIONAR 

SOBRE 

«EL EXITO».

 

1. «Vuestra fama es como la flor,

que tan pronto brota,

muere y la marchita el mismo sol

que la hizo nacer de la tierra ingrata»

(Dante Alighieri, Poeta Italiano de los años 1300).

 

2. «El éxito, a veces, alienta a los inteligentes.

Generalmente atonta más a los que ya son tontos,

pero en ambos casos, es efímero»

(Carlos Saavedra, Argentino, Premio Nobel de la Paz 1936).

 

3. «Hay dos clases de hombres que nunca alcanzarán grandes éxitos:

aquellos que no pueden hacer lo que se les manda y

aquellos que no pueden SINO lo que se les manda»

(Cyrus H. Curtis, Escritor Estadounidense de los años 1900).

 

4. «El verdadero éxito es el fruto

del trabajo perseverante durante muchos años.

Por ello no son muchos en el mundo que lo alcanzan»

(Florencio Sánchez, Autor Teatral Uruguayo de los años 1900).

 

5. «El éxito hace parecer honesto

algunos crímenes»

(Séneca, Filósofo  2 años antes de Cristo).

 

6. «El éxito es una cosa bastante repugnante.

Su falsa semejanza con el mérito engaña a los hombres»

(Victor Hugo.  Escritor Francés de los años 1850).

 

7. «A menos que crean en Ustedes mismos, nadie lo hará.

Este es el consejo que conduce al éxito»

(John Rockefeller. Industrial de EE.UU. de los años 1900).

 

8. «El privilegio de éxito

es hacer lo que te gusta,

no pedir permiso a nadie»

(Julio Iglesias, Cantante Español, nacido en 1943).

PARA SU REFLEXION:

¿Con qué pensamiento concuerda?

¿Cuál rechaza o cree incompleto?


¿COMO GENERAR UN CONCEPTO HUMANIZADOR DEL «EXITO»?

 Se nos ha enseñado que es necesario GANAR

VENCIENDO  a otros.

Se nos ha enseñado que es necesario ser FELÍZ

aún ROBANDO la alegría de otros.

Se nos ha enseñado que es necesario ser RICO

aún causando POBREZA.

Se nos ha enseñado que la codicia

es necesaria para obtener el éxito.

Se  nos ha enseñado que es bueno ser FAMOSO

aún matando la fama ajena.

Se nos ha enseñado que es necesario ser PODEROSO

aún DEBILITANDO a los otros.

Se nos ha dicho que es importante pagar la DEUDA EXTERNA

olvidándonos de la DEUDA INTERNA.

Estos son algunos de los signos con que se viste el poder y el éxito entre nosotros.

 

¿PODEMOS RESCATAR EL VALOR DE TENER UN EXITO HUMANIZADOR?

Necesitamos construir un nuevo tipo de «éxito», que no destruya la comunión con otros, que no manipule a las personas, que nos nos reviente por alcanzar el éxito centrado en el poder, la fama, el dinero, la codicia, la felicidad vacia de solidaridad.

¿QUE ES SER EXITOSO?


Ser exitoso es llegar donde se quería,

pero crecido en la ESENCIA

y no en la CÁSCARA de la apariencia.

El verdadero éxito no parte valorando

el envoltorio de las cosas o de la gente.

Ser exitoso es saber sonreír a la vida

y agradecer todo su caudal de gracia.

Ser exitoso es llegar a TENER, sin llegar a RETENER O POSEER,

es tener las cosas como si no las tuvieses.

Todo bien es transitorio,

pasa de unas manos a otras.

Podrás decir que obtuviste el éxito

cuando tu espíritu logre reposar

en tu memoria,

 en tus proyectos y trabajos

y en aquellos que te rodean.

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miércoles, noviembre 12, 2008

Buscando el rostro verdadero


EL YO MOSAICO.

Paradójicamente, cada persona nace propietaria de un yo, que debería ir descubriendo, tallando en su propia experiencia; sin embargo nos vemos enfrentados a la lucha de crecer adaptándonos a un yo - mosaico que otros han diseñado, bosquejado para cada nacido: allí están los padres, proyectando sus ausencias, lo que cada uno no pudo realizar, aquellos sueños que no tuvieron despertar; están los profesores "modelando" al alumno cual "arcilla" que debe adaptarse a su sociedad, neutralizando la crítica, el cuestionamiento y la inestabilidad... no pocos se dejan manejar por la idea de que mientras más repetitivo y estandarizado sea el proceso educativo, mayor será su eficiencia... y menores las molestias.

Cada día podemos enfrentarnos a la lucha de dos fuerzas: la que desea descubrir el rostro original, aquella que busca liberarse de estucos, de exterioridades, y aquellas otras fuerzas que desean imponer colores y formas sobre la verdadera realidad... loza que se cae nos la vuelven a pegar .

LA SED ETERNA DE SER VERDADERAMENTE YO...

El esfuerzo por estucar y tapar el rostro original necesita de un "pegamento"... ¿qué pegamentos usamos en nuestra realidad? Uno de los más firmes es la traición: esto se ha hecho siempre así", "nuestra familia siempre ha tenido en sus filas a médicos". Otro "pegamento" son los temores sociales: "el qué dirán si..."; otro, la ley del menor esfuerzo: "no te compliques... síguele el juego, no contradigas, no le pongas tanto"... hay variedad de pegamentos.

 Al fin, ¿ qué conciencia podrá cultivar el hombre si somos macerados en la nulidad del yo, en la engañosa pista de "un destino", en el temor de no hacer nada que se salga de lo tradicional, de lo convencional?

¡Ponerse de pie, en sus propios pies.

 Hoy, aquí en mis alrededores, una persona pequeña, comienza a ponerse de pie... aprende sus primeros pasos, tímidos. Cae cuantas veces quiere, se levanta y cae, pero vuelve, pues nació para vivir de pie.

Contra toda fuerza, nació para vivir de pie. Contra todo obstáculo, nació para crecer de pie. Contra toda violencia, nació para relacionarse de pie. Contra toda opresión, nació para morir de pie...en sus propios pies.

 Hoy juguetea alrededor mío mi hija Natalia.  Aprende el arte de ponerse de pie, que va más allá de caminar en dos pies.

 Un día aprenderá que tiene dignidad ofrecida desde su gestación, pero esta dignidad exige que cada persona asuma su dignidad a escala humana, creciendo en conciencia de pasos, amando con gratuidad y responsabilidad, sufriendo con mirada alta, venciendo sin avasallar, buscando con claridad de metas.

 Es la madurez de quien reconoce que sus pasos son suyos y no los de los adultos, proyectados en su ruta. Un día, Natalia, tus pasos te llevarán de pie por la vida, interiormente de pie, con tu verdad libre de mordazas, con tus opiniones sin muletas, con tus proyectos sin componendas.

 Un día, Natalia, veremos cómo ha crecido tu ruta, cómo has conquistado terreno. Un día irás de pie, en tus propios pies, alejándote de la huella paterna, encarnando tu propio proyecto de vida.

 VIRTUD y VICIO ORIGINAL

 Un día llegó a mi ciudad  un predicador ambulante,

micrófono en mano,empezó a decir:

 “Si quieres seguir a Cristo  tienes que renunciar a ti mismo”.

Y continuó:  “renuncia a tus gustos”,

“cuidado con tanta risa, sacrifica tus descansos",

no dejes que tu cuerpo te domine "

“abandona tus deseos,  elige los deseos de Dios...”.

Mal maestro ...

De tanta renuncia  empezábamos a dejar

de ser nosotros mismos.

No nos dijo que renunciar  a Si mismo,

no es dejar el propio yo, sino los yo aparentes,

aquellos que obstaculizan la plenitud de la persona.

Virtud y vicio original

 Todo mal tiene un inicio.

¿Cuál será el mal inicial, el vicio original?

¿Será la desconfianza, madre de toda división y frontera?

¿Será la envidia, hermana del stress y de la competencia desleal ?

¿Será la autosuficiencia, causal del desprecio y atropello de quienes nos rodean ?

¿Será la soberbia, aquel deseo de ser superhombres y aun de autonombramos dioses?

  • El vicio original es el continuo afán por superar la realidad de lo que somos, para adornar externamente, de lo qué no existe en el interior del hombre.
  • El vicio original me lanza fuera de mí, me subordina a buscar lo ajeno y encontrar en él una falsa plenitud adormecida por la inconsciencia.
  • La virtud original es la capacidad para trabajar la autoconciencia, aquella capacidad para abordarse, conocerse y valorarse en el justo equilibrio.

 La virtud original es la fuerza centrípeta que me lanza hacia mi interioridad.

Tomado del libro “Conciencia de Pasos”, Ed. San Pablo, Santiago de Chile, 1995. Autor: W. Elphick D.

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martes, noviembre 11, 2008

EN SU CENTRO EDUCATIVO ¿SE VIVE LA CULTURA DE LA CAZA O DE LA LABRANZA? (II)


¿OPTAMOS 

POR 

LA 

CAZA 

LA 

LABRANZA?


En la reflexión anterior comparábamos  la cultura de la caza con la cultura de la labranza y como ellas se expresan en nuestra convivencia.

Una está marcada por la eficiencia y el obtener buenos dividendos, en el goce de vencer a los competidores. pues su derrota engrandece su triunfo.

La cultura de la labranza es de acogida,  bienvenida a los distintos, abierta a conocer la realidad del otro. No tiene necesidad de correr tras una presa desconocida y móvil como hace el cazador, la siembra está allí, no corre ni corremos con ella. 

En la cultura de la labranza, ambos, siembra y labrador, tienen el tiempo y el espacio, tienen el silencio y la quietud para creer en la relación que han establecido.

LA COMPLEJA REALIDAD.

En nuestra calles y ciudades no existe una cultura virginal. Es difícil encontrar en estado puro una cultura de la labranza o de la caza. Existen mixturas de unas con  otras.

En la ciudad conviven distintas estructuras de valores, de motivaciones de vida, existen variedades de razones existenciales. En la ciudad existen cazadores y víctimas, existen labradores, semillas y tierra buena.

Es compleja la realidad de la ciudad y del mundo. Una multi presencia de percepciones y de visiones de lo que es la persona humana, permiten que en nuestra calles conviva un Carlos Chaplín y un Adolfo Hitler. 

Ambos responden a esquemas culturales distintos, ambos pisaron nuestra calles y se relacionaron con nuestras sociedades. Ambos entregaron sus ideales y convencieron a millones: llevando a algunos a la muerte, otros a una convivencia humanizadora.

En nuestras plazas y escuelas conviven ambas culturas. En muchos centros educativos se forman cazadores: instruidas mentes llenas de todas las fórmulas para alcanzar el éxito académico y altos puntajes en las pruebas que cuales vallas de salto alto, se esmeran en superar las marcas de sus predecesores. Son cazadores de metas efímeras: corren tras  un puntaje, el mejor estatus, la mayor imagen posible. Son cazadores tras un éxito vacío de la solidaridad, de la apertura a la realidad de los otros y por sobre todo a la propia realidad interior... no hay tiempo para que el cazador piense en si mismo, lo importante es la víctima, el objeto de la carrera, la meta a cazar.

Así como en algunos colegios se instruye  a expertos para la caza, en otros se forman a hombres y mujeres abiertos a la cultura de la labranza:

- Personas abiertas a LA COMUNION con otros, a vivir la humildad de que  no todo depende de mi esfuerzo. El labrador sabe que requiere del agua necesaria, del sol en la justa medida, de los nutrientes adecuados... si falla uno de estos elementos, peligra la cosecha. Se sabe